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Barakaldo, un ejemplo de ciencia ciudadana para mejorar el aire en los entornos escolares

julio 1, 2026

Durante el curso 2025-2026, Barakaldo volvió a medir la calidad del aire en varios entornos escolares del municipio a través de un proceso de ciencia ciudadana con participación directa del alumnado.

La iniciativa, impulsada por el Área de Desarrollo Sostenible y Medio Natural del Ayuntamiento de Barakaldo, Sagarrak Ekologistak Taldea, Ekologistak Martxan, Ecologistas en Acción y la campaña Clean Cities, permitió acercar a niñas, niños, centros educativos y familias una realidad clave: la calidad del aire que se respira cada día también depende de cómo organizamos nuestras calles y nuestra movilidad.

Desde Clean Cities queremos destacar el caso de Barakaldo como un ejemplo a seguir. La implicación del Ayuntamiento, el trabajo conjunto con las entidades ecologistas y la participación activa de la comunidad educativa muestran que es posible abordar la calidad del aire desde una mirada compartida, pedagógica y orientada a la transformación de la ciudad.

El proceso concluyó el 4 de marzo de 2026 con la presentación de los resultados en el Centro Cívico Clara Campoamor. En esta edición participaron el CEIP Rontegi, el IES Antonio Trueba, el IES Minas y el IES Beurko, cuyos alumnos y alumnas compartieron los datos recogidos, las conclusiones del proceso y sus propias propuestas para mejorar la calidad del aire en Barakaldo. Entre ellas, se plantearon medidas como limitar el paso de vehículos en el entorno de los centros educativos, instalar más aparcabicis, ampliar zonas verdes y avanzar en la peatonalización de calles.

Ahora estrenamos el vídeo que recoge este proceso: una experiencia educativa, técnica y participativa que muestra cómo la ciencia ciudadana puede ayudar a comprender mejor el impacto del tráfico motorizado en la salud, especialmente en la infancia.

Los resultados de las mediciones vuelven a recordar la urgencia de actuar. La contaminación por dióxido de nitrógeno, asociada principalmente al tráfico, sigue afectando de forma preocupante a muchos entornos escolares. En el caso de Barakaldo, todos los centros analizados superaron los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud, y en varios puntos también se sobrepasaron los límites más permisivos de la nueva normativa europea de calidad del aire.

Ante esta realidad, las Zonas de Bajas Emisiones – ZBE son una herramienta necesaria. Bien diseñadas, con objetivos claros y medidas complementarias, permiten reducir la presencia de los vehículos más contaminantes, mejorar la calidad del aire y recuperar espacio público para las personas.

Pero las ZBE no pueden quedarse en una obligación administrativa. Para que sean útiles, deben conectarse con actuaciones concretas en los barrios y, especialmente, en los entornos escolares: calles más seguras, menos tráfico, más espacio para caminar, ir en bici, jugar y convivir.

El vídeo de Barakaldo muestra precisamente eso: que medir el aire no es sólo obtener datos. Es aprender, participar y abrir una conversación colectiva sobre qué ciudad queremos construir.

Desde Clean Cities queremos agradecer especialmente la implicación del Ayuntamiento de Barakaldo y del Área de Desarrollo Sostenible y Medio Natural, así como el trabajo de las entidades sociales, los centros educativos, el profesorado, las familias y el alumnado que han hecho posible este proceso.

Proteger la salud de la infancia exige transformar los espacios donde niñas y niños estudian, juegan y se desplazan cada día. Y para ello, reducir la contaminación y avanzar hacia una movilidad más limpia, segura y justa no es una opción: es una prioridad.

Os dejamos con una galeria fotografica del proceso.

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